Iván cumplió su sueño, ser policía por un día.
Aguascalientes, Ags. En Aguascalientes los sueños se cumplen, y el pequeño Iván de Luna lo comprobó cuando, a sus siete años, hizo realidad uno de sus mayores anhelos: ser policía por un día.
Con su uniforme bien puesto, una enorme sonrisa y mucha emoción, llegó a la Secretaría de Seguridad Pública del Estado listo para vivir aquello que tantas veces había imaginado.
Su primera parada fue el C5i. Ahí quedó sorprendido al descubrir las enormes pantallas desde las que se monitorean diferentes puntos de Aguascalientes. En una de ellas incluso reconoció un lugar cercano a su casa y le emocionó descubrir que podía observar en tiempo real lo que pasaba en toda la ciudad.
Pero ese era apenas el comienzo.
Su aventura continuó con los integrantes de la Policía Cibernética, quienes le explicaron cómo trabajan para detectar riesgos en internet y ayudar a que niñas y niños como él puedan navegar de manera más segura.
Después convivió con policías del Centro Estatal de Prevención (CEPREV), quienes le contaron que recorren colonias y comunidades para estar cerca de las familias, escucharlas y ayudarlas a mantenerse seguras. Incluso le dijeron que quizá algún día volverían a encontrarlo durante alguno de sus recorridos.
Más tarde llegó uno de los momentos más esperados para Iván: conocer a unos agentes muy especiales, los integrantes de la Unidad Canina K9. Gracias a su extraordinario olfato y entrenamiento, descubrió que estos compañeros pueden localizar personas y apoyar en distintas tareas de seguridad. Para Iván, era casi como si tuvieran el superpoder de encontrar aquello que para los demás resulta invisible.
Entre emoción, policías y compañeros K9, Iván finalmente pudo conocer de cerca a sus héroes. Descubrió que no llevan capa, sino estrellas y uniforme, y que todos los días trabajan para cuidar a las familias de Aguascalientes. Y por unas horas, él también pudo ser uno de ellos.
Al terminar su aventura, Iván regresó a casa con una enorme sonrisa, muchas historias que contar y un recuerdo que seguramente llevará consigo por mucho tiempo: el día en que se convirtió en policía.
