La inteligencia artificial transformará la justicia, pero no sustituirá el criterio humano.
Aguascalientes, Ags. La inteligencia artificial ya forma parte del ejercicio del Derecho. Así lo afirmó el Lic. Pedro Esteban Armendáriz Valenzuela, director de la Licenciatura en Derecho de la Universidad Panamericana campus Aguascalientes, quien comentó que la IA analiza contratos, organiza expedientes, localiza jurisprudencia y ayuda a estructurar estrategias legales en cuestión de segundos. Sin embargo, pensar que un algoritmo podrá reemplazar a jueces o abogados sigue siendo una idea lejana, pues la impartición de justicia requiere interpretación, criterio ético y comprensión de la realidad humana.
El especialista explicó que la inteligencia artificial representa uno de los mayores cambios para la profesión jurídica, pero debe entenderse como una herramienta para potenciar el trabajo de los especialistas y no como un sustituto de ellos. «Un algoritmo puede procesar enormes cantidades de información, identificar normas aplicables e incluso proponer soluciones jurídicas. Sin embargo, no posee conciencia ni la capacidad de comprender el contexto humano detrás de cada caso», señaló.
El académico explicó que actualmente ya existen sistemas capaces de analizar legislación, relacionarla con hechos concretos y encontrar precedentes judiciales en cuestión de segundos, lo que permite reducir tiempos de investigación y mejorar la organización del trabajo jurídico. Incluso, en algunos ámbitos se desarrollan herramientas para estimar indemnizaciones o apoyar en la evaluación inicial de casos con variables previamente definidas.
No obstante, advirtió que existen decisiones que difícilmente podrán automatizarse. Determinar la intención de una persona, valorar circunstancias particulares o interpretar una norma desde diferentes perspectivas jurídicas requiere un razonamiento que va más allá del procesamiento de datos.
Además, uno de los principales desafíos de la inteligencia artificial radica en los sesgos con los que puede ser entrenada. Si la información utilizada para alimentar un sistema contiene errores o prejuicios, estos podrían reproducirse en sus resultados, por lo que el juicio humano continúa siendo indispensable como mecanismo de revisión y control.
El académico señaló que, además de la impartición de justicia, el Derecho enfrenta nuevos retos derivados del uso cotidiano de la inteligencia artificial. Temas como la responsabilidad en accidentes provocados por sistemas automatizados, la protección de la propiedad intelectual, los derechos de autor o la regulación de los algoritmos ya forman parte de las discusiones jurídicas más relevantes a nivel internacional.
