San Marcos, la historia detrás del santo que da nombre a la feria más grande de México.
Aguascalientes, Ags. En Aguascalientes, abril es sinónimo de fiesta. La Feria de San Marcos llena la ciudad de vida, tradición y cultura. Sin embargo, en medio de esta celebración surge una pregunta poco frecuente: ¿quién fue realmente San Marcos?
Para responderla, el Pbro. Luis Felipe Quesada Pérez, capellán mayor de la Universidad Panamericana campus Aguascalientes, ofrece una mirada que va más allá de lo conocido.
Un joven cercano a Jesús
“San Marcos pertenecía al grupo de seguidores de Jesús, aunque no era de los Doce Apóstoles, porque era muy pequeño, era muy joven”, explica el padre Felipe.
Lejos de ser una figura secundaria, Marcos habría estado más cerca de los acontecimientos de lo que normalmente se piensa. “Hay una hipótesis aceptada por la mayoría de los autores de que el cenáculo donde tuvo lugar la Última Cena era la casa de San Marcos”.
El propio evangelio deja una pista muy personal. “En el evangelio de San Marcos, se habla de que en el Huerto de los Olivos había un muchacho envuelto en una sábana. Intentaron tomarlo, pero él salió corriendo. La explicación más aceptada es que ese muchacho era el mismo Marcos”.
Un proceso de maduración
La vida de San Marcos no fue lineal. Acompañó a San Pablo en un viaje misionero, pero no lo terminó. “Fue un viaje larguísimo y San Marcos en un momento se cansa y se regresa”.
Esto provocó una ruptura fuerte. “Quieren emprender un segundo viaje y San Pablo dice, ni hablar, con Marcos yo no voy, porque ese cuate se raja”, comentó el capellán.
Sin embargo, lejos de quedarse marcado por ese episodio, Marcos creció. Con el tiempo, Pablo lo vuelve a aceptar como colaborador cercano. “A mí esa parte de la vida de San Marcos me gusta muchísimo. Supo aprender, no se sintió y tomó eso como una oportunidad de crecer y madurar”.
Ese proceso lo llevó hasta el final de su vida. Comenta el padre, “fue el primer obispo de Alejandría en Egipto y murió mártir en Alejandría. Toma esa oportunidad de madurar y crecer y después lo vemos reflejado en que supo dar la vida por nuestro Señor”.
El primer evangelio
Además de su testimonio, Marcos dejó un legado fundamental. “El Evangelio de San Marcos es el más antiguo, es el relato más antiguo que tenemos de la vida de Jesús”.
Incluso es probable que otros evangelistas se hayan apoyado en él. “Es difícil no pensar que Mateo y Lucas tuvieron a su lado el relato de Marcos y con base en él redactaron sus propios evangelios, ya que hay muchas similitudes dentro de ellos. Por eso son llamados evangelios sinópticos”.
De un barrio a toda una ciudad
En Aguascalientes, su nombre está en todas partes, pero su papel no siempre es claro. “En el Aguascalientes antiguo, cada uno de los barrios el de San Marcos, el de Guadalupe, el del Triana o Encino, tenía su propia feria, pero la de San Marcos empezó a adquirir mucha más notoriedad”.
Con el tiempo, esa feria creció hasta convertirse en el evento central de la ciudad. “La feria fue ganando fuerza, tradición y de alguna forma se comió a las otras”.
Curiosamente, esto no significa que sea el patrono oficial, la cual es la Virgen de la Asunción. “Muchos pueden pensar que San Marcos es el patrono de Aguascalientes, pero no es el patrono ni de la diócesis ni de la ciudad”.
Una feria entre la fe y la cultura
Sobre la Feria actual, el padre Felipe propone una reflexión equilibrada. “En su origen, lo principal de la feria era la misa, era una festividad en honor del santo”.
Hoy la realidad es distinta, pero no necesariamente negativa. Más bien, plantea una responsabilidad. “A los católicos hidrocálidos nos corresponde cristianizar esta fiesta”.
Reconoce que hay aspectos valiosos dentro de la celebración. “Creo que hay cosas de la feria que Jesús disfrutaría muchísimo”.
Al mismo tiempo, advierte sobre ciertos excesos. “En algunas otras cosas nos ha ganado el amor al dinero y eso puede llevarnos a que no nos importe si algo que ofrecemos daña a otras personas”.
